Sustituye primero la sal diaria
Empieza por la Sal Fina en recetas habituales: caldos, salsas, huevos, verduras o carnes sencillas.
Origen y proceso
La sal no es solo cloruro sódico. Su origen, proceso y textura cambian cómo se integra en tus platos.
| Aspecto | Sal de manantial Ancestral | Sal marina convencional |
|---|---|---|
| Origen | Manantial subterráneo en Navarra | Agua marina actual, según productor |
| Proceso | Recogida artesanal y evaporación natural | Puede variar mucho según marca y tratamiento |
| Aditivos | Sin aditivos ni antiapelmazantes | Puede incluir antiapelmazantes según formato |
| Texturas | Fina, Flor, Escamas, Líquida y Piedras | Depende de la gama de cada marca |
| Trazabilidad | Origen y analíticas comunicables | Debe revisarse caso por caso |
No se trata de atacar a toda la sal marina. Se trata de explicar por qué un origen de manantial ofrece una experiencia distinta.
Empieza por la Sal Fina en recetas habituales: caldos, salsas, huevos, verduras o carnes sencillas.
Flor o Escamas te ayudan a notar textura y acabado justo antes de servir.
Al no llevar antiapelmazantes, la conservación importa: envase cerrado, seco y lejos del vapor.
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Preguntas frecuentes
Es diferente por origen y proceso. Nuestro argumento no es médico, sino de pureza, trazabilidad, sabor y elaboración artesanal.
Sí, puedes sustituir tu sal habitual con Sal Fina y reservar Flor o Escamas para terminar platos.
No añadimos aditivos ni antiapelmazantes.
Porque una sal limpia y bien integrada realza el alimento sin taparlo. La diferencia se entiende especialmente en platos sencillos.